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miércoles, 1 de mayo de 2019

Einstein y la relatividad

Por J. López

Hoy me levanté y le pregunté a mi pene - ¿qué es la vida? - no lo soportó y eyaculo el pobre.

Las mujeres creen en el amor y luego se las zampan como el tigre con la gacela y dicen luego que se equivocaron que el amor es dolor, pero siguen queriendo. En ellas todo es relativo, quieren o no quieren, ofrecen y quitan, dicen sí y a la vez piensan que no, dicen una cosa y hacen dos cosas distintas, solo quieren dos hijos y tienen trillizos. ¿De quién es la culpa?. La bomba atómica que mató a muchos en el pasado esta en el garaje de alguien hoy, y la mentalidad de la mujer sigue siendo tal peligrosa como la bomba, porque una bomba atómica nos quita y la otra nos pone. ¿ó es al revés?. Yo también soy indeciso a veces  no se si me duele la próstata o el culo y mi médico insiste que son los dos, pero a la larga creo él me envidia por tener tanta aventura sexual, y dice muy orondo - para prevenir una pene- cilina de 2400 -   ¿En dónde creen que me la manda aplicar?, eso es en la farmacia. Y allá atiende doña Kagney que es una diosa de mano suave como guante, que sin decirle nada se pone el guante y te hace una paja preciosa y cuando el semen asoma ella lo guarda en un tarrito para luego antes de ir a dormir untarlo en sus pómulos y pechos, razón tanta carne y yo sin huesos. Pero yo aquí he venido a hablar sobre el señor Einstein que margino la energía a una formulilla con aceleración y masa al cuadrado, y es que en el sexo hay todo eso y con razón es peligroso acelerar sin avisar porque comienza en la barriga a crecer una masa que nueve meses después debes alimentar y vestir. Todo es relativo hasta que ese ser sea mío o ajeno.