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sábado, 14 de febrero de 2015

Tus curvas ERRÓNEAS

Por María Alejandra Erazo Vega

¿Se hallará acaso un hombre al que le guste la sonrisa de una mujer?

Pretty:  "Incauta, volátil, apasionada..."

Lian: "La mujer que estima su curvilíneo futuro en medio de las olas sociales"

Pretty: "La ofensa del adiestrado galán que silba y esconde la piedra"

Lian: "El poeta perdido en su propio bosquejo, el ideal es ebullir, mezclarse en el vacío del sexo"

Pretty: "Germinar a el imperio del querer perdura en el tiempo, ¿Qué obra durará para siempre?"

Lian: "Ninguna, el tiempo se encarga de todas, los humanos somos pasajeros del tiempo"

Pretty: "Y el sexo asegura que la nave no se quede sin pasajeros"

Lian: "¿Lo hacemos?"

Pretty: "Sí"

miércoles, 11 de febrero de 2015

Sabor y SEMEN

Por María Alejandra Erazo Vega


Yo me acuerdo que le preguntaron que cómo hacía para quitarse el mal sabor de boca y ella dijo "eso no se quita, una se acostumbra al sabor" lo traduje como esta irredenta vida...

Encuestadora: "¿Te gusta el sexo oral?"

Encuestado: "Es difícil decir que no, pero cuando el instinto llama es imposible ceder..."

Encuestadora: "¿El sexo es una carga?"

Encuestado: "No todo el tiempo, a veces resulta el acto más natural, involuntario y emocional..."

Encuestadora: "¿Eyacular es un reflejo involuntario?"

Encuestado: "Hay erecciones involuntarias, eyacular es la cumbre de la excitación"



martes, 10 de febrero de 2015

Sexo ATRÁS

Por María Alejandra Erazo Vega

Nos enseñaron el truco del bostezo y otras rutas.

Las perversas poses incitadas por la pornografía y el instinto animal que quiere invadir cada rendija, cada sitio lejos del sol, quiere devorar sin compasión y extender el placer hasta la obsesión, ya no hay inmaculada idea, lo que se desnuda se entrega con morboso disfrute. Y desde algún tiempo el sexo por atrás se ha usado para evadir el peligro de concebir, y el tratamiento parece funcionar, hay más disfrute, por mayor estrechez, menos lubricación pero más saciedad, el ritmo, el gemido, el dolor, la molestia y el ritmo, luego la pobre mujer sin poderse sentar, y caminar maltrecha a la posibilidad de que la siguiente faena haya mejor dilatación hasta encontrar el toque y superar la aversión a lo antinatural y la higiene.